miércoles, 13 de octubre de 2010

Epitafio

Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.
Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.
¡Digo que el hombre debe serlo!
Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín.
Juan Gelman.

2 comentarios:

jordi lobo dijo...

Estupendas letras, gran bagaje con el que cubrir un recuerdo. Quizá ese sea nuestro destino, el de aquellos que soñamos tener contacto, aunque efímero y muy de vez en cuando, con la lucidez: crear un trozo de literatura que, llegado el caso, alguien pueda leer y escribir "Estupendas letras, gran bagaje con el que cubrir un recuerdo".

Té la mà Maria - Reus dijo...

te he incluido en mi lista de amigos, gracias por tenerme en la tuya

un abrazo desde Reus